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La culpa es de la publicidad
Posted by Zulma
on
12:33
Somos consumidores de bienes y servicios, que diariamente llegan a nosotros a través de la promoción que se les hace en los diferentes medios de comunicación masiva. Cada día las personas odian más la publicidad por que sienten la intromisión que esta hace en sus vidas y el consumismo al que los dirige e incluso al aconductamiento. Ahora me pregunto, ¿cuánto interfiere la publicidad en nuestras vidas?, ¿alguien se ha puesto a reflexionar como espectador donde está el éxito de una campaña publicitaria?
La publicidad de hoy, a diferencia de la clásica que hacía para los años cincuentas, se ha caracterizado por que es la publicidad para la gente. ¿Se han fijado alguna vez en los comerciales de bancos, en los de empresas transnacionales que tienen sucursales en el país? Cada vez más se hacen pautas con temas más humanos que despierten el interés de la gente y muestre a la organización más cercana. En un comercial, nos cuentan toda una historia de vida, nos mandan un mensaje donde implícitamente se invita a la superación, a continuar la lucha diaria. Donde nos tocan la fibra y hacen llamado a los nobles sentimientos. Así como afirma Juan Carlos Ortiz de la agencia Leo Burnet “los íconos más reconocidos del mundo siempre son las marcas más humanas y ahí radica su excelencia y su triunfo en los mercados las marcas como las personas deben tener corazón, espíritu, alma y encanto, en otras palabras, carisma, las marcas modernas deben tener carisma, ser humanas y absolutamente reales y, así, generar confianza en la gente”.
Los mensajes publicitarios deben ser divertidos, si no me parece agradable la forma como anuncian porque tengo que comprar el producto. La publicidad es entretenimiento.
Algo que me encanta de la buena publicidad, de los mensajes sencillos pero elaborados es el detenimiento que hace en el estudio del comportamiento humano. Un mensaje exitoso conoce de los deseos de las personas comunes, de los seres reales de la calle y no del mundo plástico, nos convence, porque nos coloca lo que nos agradada escuchar, porque con las imágenes nos hace evocar. Ya no nos quieren vender la vida ideal sino la real.
La publicidad de hoy, a diferencia de la clásica que hacía para los años cincuentas, se ha caracterizado por que es la publicidad para la gente. ¿Se han fijado alguna vez en los comerciales de bancos, en los de empresas transnacionales que tienen sucursales en el país? Cada vez más se hacen pautas con temas más humanos que despierten el interés de la gente y muestre a la organización más cercana. En un comercial, nos cuentan toda una historia de vida, nos mandan un mensaje donde implícitamente se invita a la superación, a continuar la lucha diaria. Donde nos tocan la fibra y hacen llamado a los nobles sentimientos. Así como afirma Juan Carlos Ortiz de la agencia Leo Burnet “los íconos más reconocidos del mundo siempre son las marcas más humanas y ahí radica su excelencia y su triunfo en los mercados las marcas como las personas deben tener corazón, espíritu, alma y encanto, en otras palabras, carisma, las marcas modernas deben tener carisma, ser humanas y absolutamente reales y, así, generar confianza en la gente”.
Los mensajes publicitarios deben ser divertidos, si no me parece agradable la forma como anuncian porque tengo que comprar el producto. La publicidad es entretenimiento.
Algo que me encanta de la buena publicidad, de los mensajes sencillos pero elaborados es el detenimiento que hace en el estudio del comportamiento humano. Un mensaje exitoso conoce de los deseos de las personas comunes, de los seres reales de la calle y no del mundo plástico, nos convence, porque nos coloca lo que nos agradada escuchar, porque con las imágenes nos hace evocar. Ya no nos quieren vender la vida ideal sino la real.